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El retorno de los migrantes mexicanos, la crisis que viene

21 SEPT EL RETORNO DE MIGRANTES

Investigadores estiman que en menos de una década al menos 6 millones de migrantes mexicanos volverán a México viejos, enfermos y sin pensión, y el gobierno no está preparado para su reinserción.Juan Carlos Chablé tardó tres años en enamorar a su esposa. Cuando al fin aceptó casarse con él, la llevó a vivir con sus papás, pero ella quería su propia casa. Entonces él se fue a Estados Unidos. Trabajó 2 años y medio ganando mil 800 dólares al mes (20 mil pesos, según el tipo de cambio de entonces), enviando entre 10 mil y 13 mil pesos mensuales con los que pudo construir la casa y comprarse un mototaxi.

Hoy tiene un ingreso de seis mil pesos al mes, una deuda de siete mil, dos hijos y una casa, pero ningún ahorro.Él forma parte del poco más de un millón que han regresado desde 2007 –voluntariamente o repatriados-, y del 5% que, según el estudio “Impactos de la migración de retorno de EU en 6 estados (Puebla, Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Zacatecas), hacia la construcción de un programa de apoyo a la reinserción integral de los migrantes y sus familias”, encabezado por Rodolfo García, de la Universidad de Zacatecas y financiado por la Fundación MacArthur y Conacyt, a su regreso pudo iniciar un modesto negocio que le permite autoemplearse.

Ahora enfrenta el mismo problema que lo llevó a irse: lo que gana no es suficiente y quiere regresar a EU.Sin embargo, hay otro problema que desconoce: si logra irse, volvería junto con al menos otros 6 millones que en un lapso de 7 a 10 años estarán viejos, enfermos, sin posibilidades de empleo ni pensión.Es la crisis migrante que viene.

Juan Carlos vive en Oxkutzcab, municipio yucateco que según Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (INDEMAYA) ocupa el segundo lugar estatal en migración a EU, principalmente hacia San Francisco.

Cuando terminó la prepa dejó de estudiar porque quería ganar dinero y comenzó a trabajar como cargador en la central de abastos por mil 600 pesos mensuales.Ya entonces sus ojos estaban puestos en EU, y trazó un plan para irse: compró una motoneta en pequeños pagos, la vendió a la mitad del costo, pidió un préstamo a su papá y se fue.

Era 2006 y el pollero cobraba 28 mil pesos.La migración de jóvenes está relacionada con los bajos salarios. La diferencia de sueldo entre una persona con preparatoria y una con licenciatura es de más o menos 3 mil pesos, explica Miguel Reyes Hernández, coordinador del Observatorio de Salario de la Universidad Iberoamericana Puebla, por lo que ante “un mercado laboral sumamente deprimido con precariedad de condiciones y contratación”, optan por irse y dejar de ser un peso para su familia.La conducta usual del migrante es, primero, “satisfacer las necesidades básicas (de la familia que dejó en México) y lo que queda se va hacia la formación de patrimonio familiar”, dice Miguel Ángel Corona Jiménez, del Instituto de Investigaciones Interdisciplinarias en Medio Ambiente “Xabier Gorostiaga SJ”.Cuando Juan Carlos llegó a San Francisco se sintió desilusionado.

Fue difícil encontrar trabajo, aun cuando allá vive la tercera parte de los habitantes de Oxkutzcab (INDEMAYA). Los primeros 15 días pensó que había sido mala idea.Al fin encontró trabajo en un restaurante chino y comenzó a mandar dinero a su esposa y a vivir austeramente para ahorrar la mayor cantidad posible, sin espacio para relajarse o divertirse.“Cuando los migrantes llegan a EU y ganan en dólares, mandan remesas –dice Reyes, del Observatorio de Salario de la Universidad Iberoamericana Puebla-, pero hay una cierta paradoja porque muchos de los que llegan no viven bien, no viven el sueño americano. Pueden rentar un cuarto entre cuatro, cinco o seis personas porque en Nueva York la renta más barata son mil 500 dólares (…), y si su salario es el mínimo, estarían ganando mil 400 dólares al mes”.

La casa de Juan Carlos es verde agua, tiene enrejado negro con puntas doradas y un amplio porche con algunas plantas. En las paredes de la sala hay fotos de su boda, de sus hijos, y una de él con su esposa y el Golden Gate a sus espaldas, magia de Photoshop.Aunque no tiene una cifra clara, calcula que cuando regresó, tras dos años y medio, había enviado unos 400 mil pesos.

Animal Político / Foto: Especial 

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